martes, 28 de febrero de 2012

No volverán



No os empeñéis en decir que se van para volver mejor de lo que nos han dejado. Es una excusa barata para tapar vuestra incompetencia.
Incompetencia, que no confundir con impotencia. Ya que no valéis para lo que hacéis.

No conviene tener jóvenes más que preparados con carreras, másteres, cursos e idiomas. Conviene que se queden fuera, todos esos hombres y mujeres que quieren hacer mejor a su pueblo con cultura. Ya que con la cultura levantan la conciencia social. Y esta, es, sin duda alguna, el principio de vuestra muerte.

Y lo mejor para vosotros es cortarlo de raíz. Machacarnos, dándoles a los empresarios, cada vez, más ventajas contra el empleo. Abaratando y dando rienda suelta a los despidos, proporcionándoles ayudas por contratos basura. 
En resumen, ofreciéndoles el control total sobre el trabajador.

Y se va el joven. Con la impotencia y la rabia de haber luchado por un sitio en su tierra natal, y no haberlo obtenido. Se va con un curriculum envidiable. Viendo como en otros países, demandantes de personas cualificadas, sí se le recibe con los brazos abiertos.
Estos países no lo entienden. ¿Por qué no le quieren? A nosotros nos hace falta. Se dicen.

Es una lástima que, los profesionales que nos formamos aquí, unos se hayan ido, y otros, veamos nuestra marcha, como una de las mejores opciones para nuestro futuro.





viernes, 17 de febrero de 2012

Primera acepción


Te susurran que cierres los ojos, apenas habiendo comenzado.
Caminas un sendero, largo, te dicen.
Donde tú quieras.
Andas acompasado, con pasos irregulares, a grandes zancadas, despacio, corres, saltas.
Eres lo que quieras ser.
Escuchas lo que te rodea, atento o no, a lo que sucede.
Aprendes, no aprendes, poco, mucho, nada.
Puedes ser sabio, o listo, o todo lo contrario.
Avanzas. No ves el final. Sabes que puedes llegar a él, pero te dicen al oído que aun queda mucho.
Antes de ello, te apetece abrir los ojos. Pero vuelven los susurros, aconsejándote que no lo hagas, que no lo necesitas.
Lucha, olvídate de lo que te digan. Al fin y al cabo eres dueño de tus decisiones.
Abre los ojos…

¿Era esto lo que te imaginabas? ¿Quizás no es lo que te habían hecho creer? ¿Quién te ha distorsionado la que pensabas que era la realidad?

Miras a tu lado izquierdo, y le pones cara a quien te susurraba. Por un momento te sorprende su traje y corbata, y su maletín. Pero poco a poco decides mirar hacia atrás.

El camino no es tan largo como parecía, no estás donde te habías imaginado todas esas veces. Bajas la mirada a tus manos, están desgastadas. Esto no era lo que habías creído.

Sales de la sorpresa, sobresaltado por las carcajadas del hombre que está a tu lado. Que sin parar de reír, se aleja lentamente, uniéndose a un grupo de hombres similares.

Ahora comienzas a entenderlo.


Se acabaron las fábulas. 

miércoles, 15 de febrero de 2012

Se acabaron las fábulas


Se acabaron.


Abro este blog, tras mucho tiempo sin escribir.
En él, espero derramar muchas letras. No escribiré por obligación, lo haré por ganas.
No serán tópicos, no serán típicos, será cualquier cosa que quiera plasmar en frases.


Espero poder contar con entradas que no sean mías, que sean de mis amigos. Me gustaría un blog con colaboraciones, de los que tengáis algo que decir, ya sea en forma de texto, de imagen, o de vídeo.
Y sí con todo esto, os gusta, me alegraré por partida doble; por haberlo escrito y por saber que os ha llegado, o hecho pensar, o hecho reír...


Nos vemos pronto. ¡Hasta la próxima!